Psicólogos en Murcia

¿Qué es la terapia de grupo?

La terapia de grupo con psicólogos en Murcia tal como indica su nombre se trata de una terapia psicológica que en lugar de ser entre dos personas, el terapeuta y el paciente se da entre un grupo de personas y el terapeuta. Pero no solamente se diferencia de la terapia individual por el número de participantes, sino que dentro de la terapia de grupo se dan unas dinámicas terapéuticas que difícilmente se podrían conseguir de forma individual.

 

Características de la terapia de Grupo

 

Principalmente existen dos tipos de grupos de terapia:

 

Grupos de terapia heterogéneos: en los cuales los componentes del grupo son diferentes entre sí, en varios niveles, como son la edad, procedencia, problemática a tratar, formas de pensar, estilos de personalidad… dando al grupo una gran diversidad de visiones y puntos de vista alternativos.

 

Grupos de terapia homogéneos: Son aquellos en los cuales se tiene especial cuidado a la hora de formar el grupo intentando que las personas como mínimo presenten la misma dificultad a nivel terapéutico, también se intenta que las edades de los participantes sean lo más cercanas posibles para que haya una mayor cohesión de grupo. Generalmente las personas se sienten mejor en grupo de "iguales" y tienden a confiar más y relajarse desde el principio.

 

Ejemplos de grupos de terapia homogéneos serían: grupos de terapia de alcohólicos anónimos, grupos de terapia de apoyo a enfermedades físicas (cáncer, fibromialgia, dolor crónico, esclerosis múltiple…), grupos de terapia de fobia social, grupos de terapia de ansiedad, grupos de terapia de depresión, grupos de terapia de duelo, grupos de terapia de trastorno límite de la personalidad, grupos de terapia de trastorno obsesivo compulsivo TOC o fobias de impulsión y ansiedad etc…

 

El terapeuta también propone dinámicas de grupo y ejercicios vivenciales para facilitar el “darse cuenta”, la introspección y el autoconocimiento de uno mismo.

 

En cada sesión las personas interactúan, dan y reciben retroalimentación. Cada cual comparte los temas personales que le preocupan. El resto de las personas le escucha y después pueden decir lo que piensan o sienten al respecto.

 

De esta forma, cada miembro del grupo se siente apoyado y, a la vez, escucha críticas constructivas que pueden promover la reflexión y el cambio.