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¿Qué hacer cuando te defraudan?

"Psicólogos en Murcia"
Algo muy normal, que nos suele pasar a todos es precisamente esto, alguien ya sea familiar, amigo… en definitiva alguien en quien teníamos plena confianza de repente llega un día y nos defrauda. Entonces sentimos como si nuestra alma se hubiera partido en dos, nuestro corazón se rompe en mil pedazos y en base a nuestros propios caracteres podemos reaccionar de varias maneras.

 

 Estilo pasivo: Aquel que ante lo ocurrido se queda quieto, es incapaz de actuar ni hacer nada.  A este tipo de personas les suele ocurrir continuamente lo mismo, al no actuar ni reaccionar, todo les vuelve a pasar, es como si estuvieran viviendo en una espiral y no saben salir de ahí.

 

Estilo agresivo: Aquellos que ante una traición actúan con otra traición, incluso esta puede llegar a ser aún más grande. En su vida diaria, viven con ira y rabia y son incapaces de tener relaciones plenas pues tal rabia les ciega. Es lo que cotidianamente se suele llamar “ojo por ojo”.

 

Estilo asertivo: Aquellos que ante la injusticia de lo ocurrido son capaces de hablar con la persona que les ha traicionó y de manera civilizada exponerle su punto de vista, su percepción y opinión de lo ocurrido. Sabe perdonar pero tampoco está dispuesto, ni va a tolerar que se le siga traicionando.

 

Estos tres puntos son los más generales que se suelen dar, pero podría decirse que sobre estos se dan otras variaciones derivadas.

 

Por ejemplo, hay quien mantiene una actitud pasiva en ese aspecto son incapaces de mostrar ante la otra persona ningún gesto al respecto, pero en su interior va acumulando ira, rabia, tristeza, malestar…. y lo que no se da cuenta es, que todo eso que va acumulando y amontonando tarde o temprano tiene que salir.

 

¿De qué manera puede salir todo esto?

 

Aquello que acumulamos y que no llega a salir acaba convirtiéndose en enfermedad ya sea ansiedad, depresión, úlceras problemas cardíacos…. Pero también estas personas que en principio son pasivas, llega un momento en el que estallan y su estilo pasa a ser agresivo.

 

También está ese estilo de personas que se pasan la vida culpándose de todo, aunque ellos no hayan hecho nada o no tengan nada que ver con el problema, tienen tan interiorizado el papel de víctima merecedora de todo mal, que son incapaces de entender otro tipo de realidad.

 

En la versión contraria a este estilo están aquellas personas narcisistas que no ven error ninguno con respecto a su persona, hagan lo que hagan todo lo hacen bien y no les importa nada más que no sean ellos mismos, toda la culpa la tienen los demás.

 

Y así podríamos estar relatando otros muchos estilos que tenemos las personas, pero no es mi intención.

 

Una vez expuesto brevemente algunos de estos estilos habrá quién se  preguntará ¿como me comporto cuando alguien me defrauda?

 

Cometemos el error de pensar que las personas están ahí para y por nosotros, que quienes nos conocen tienen que saber en todo momento lo que queremos, como lo queremos y lo que necesitamos, les damos a las personas un poder que no tienen “el de leer la mente”.

 

Muchas veces nos sentimos defraudados precisamente por esto, porque esperamos las cosas sin pedirlas o explicarlas de manera correcta, damos por hecho que como la otra persona me conoce ya va a saber lo que quiero y cuando no nos dan lo que esperamos entonces se nos viene el mundo abajo.

 

Realmente suele pasar que ni siquiera nosotros mismos nos conocemos realmente, aunque cometemos el error de creer que sí. ¿Cuántas veces en una determinada situación hemos actuado de una manera que no habíamos sacado hasta ahora y nosotros mismos nos hemos sorprendido con nuestra actuación?

 

En la sociedad nos enseñan muchas cosas pero olvidan algo muy importante, y es aprender a conocernos a nosotros mismos.

 

¿Realmente conocemos aquello que nos gusta realmente o es en su mayoría impuesto por la sociedad?,¿cuantas veces sucede que alguien se matricula en una carrera ( por poner un ejemplo) creyendo que lo hace porque realmente quiere pero en verdad, en el fondo de su ser, lo ha hecho por imposición familiar, de amigos, del entorno…?

 

Pues bien, si ni siquiera tú sabes realmente quien eres y qué quieres ¿como puedes esperar que los demás te vayan a dar eso que tú estás pensando?

 

Si quieres o necesitas algo ¡pídelo!, trata de que la otra persona lo sepa y lo entienda.

 

Pero también es importante, no esperar nada, esto es lo que nos hace mas libres de carga, esperamos demasiado de las personas y de la vida y esto hace estar atados y enojados continuamente.

 

Lo mejor para nuestra salud mental es como ya he dicho otras veces“ no esperar algo en concreto”, esto nos libera de esa carga emocional que se produce cuando no te dan lo que tú esperas, cuando nada esperas y dejas de machacarte te evitas muchos disgustos y verás como te sientes más tranquil@., te liberas, ya no recibes respuestas negativas, al revés, lo que te puedes llevar son sorpresas positivas.

 

En los casos en los que alguien de confianza te defrauda o te causa algún tipo de daño, lo mejor ( si se puede) es que hables con esa persona y que entienda tu punto de vista así como tú el suyo, de esta manera se pueden arreglar muchas cosas, pero ya está en ti valorar si merece la pena seguir manteniendo a esa persona en tu vida.

 

Si la perdonas, procura que en ese perdón no exista el rencor ni el “ojo por ojo” ya que de esta manera a quien verdaderamente dañas es a ti mismo más que a la otra persona y pierdes gran parte de tu tiempo con pensamientos negativos que no te van a hacer ningún bien, así que si perdonas…. OLVIDA.

 

Pero si te encuentras en el caso de que aquel que te daño lo hizo con conciencia de causa o bien tiene por costumbre actuar a sus anchas egoístamente sin importarle las consecuencias, lo mejor es que te alejes de esa persona, por mucho que te cueste, por muchos años de amistad o relación, así como si quien te daña a propósito es parte de tu familia, no lo consientas, a veces mantenemos a personas en nuestra vida por simple rutina o por miedo al cambio y al qué dirán, pero cuando esto te pase recuerda: VIDA SÓLO TENEMOS UNA Y ESTAMOS AQUÍ PARA DISFRUTAR, NO PARA SUFRIR.

 

Elimina rencores, miedos, quiérete primero tú sólo así aprenderás a querer a los demás.

 

No hagas aquello que no quieres que te hagan a ti, la vida es como un boomerang, al final todo lo que mandamos vuelve.

 

No tengas miedo a la soledad, a veces la vida se las ingenia para que pasemos por periodos de soledad, ante esto lo que nos quiere decir es que es hora de conocernos, de explorar más allá de lo que hasta ahora creíamos y cuando aprendemos el porqué de esa situación, podremos observar que todo cambia y lo que queremos viene.

 

Ama tú primero si quieres ser amado, con libertad y si el amor no es correspondido ¡suéltalo! aprende de ello, de los errores ¡algo mejor te está esperando!

 

Escrito por la Psicóloga Raquel Alarcón Molina. (Centro de psicología en Avda. General Gutiérrez Mellado, 9, 1ª planta Centrofama, Murcia)

 

 

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