Le das demasiadas vueltas a las cosas y te cuesta desconectar.
Te hablas con dureza, dudas de ti o sientes que nunca haces lo suficiente.
La ansiedad está interfiriendo en tus decisiones, tus relaciones o tu día a día.
Sabes que tu forma de pensar te hace daño, pero no encuentras la manera de cambiarla.
Has intentado solucionarlo por tu cuenta y, aunque comprendes muchas cosas, sigues sintiéndote atrapado en los mismos patrones.
No necesitas tenerlo todo claro para empezar. En terapia iremos comprendiendo qué está manteniendo tu malestar y trabajaremos con herramientas adaptadas a ti y a tu momento.
No creo en las soluciones rápidas ni en las frases motivacionales.
Creo en crear un espacio donde puedas entender lo que te ocurre, dejar de sentirte juzgado y aprender herramientas basadas en la evidencia científica para generar cambios que se mantengan en el tiempo.
Cada proceso terapéutico es diferente, porque cada persona también lo es.
¿Hablamos? Estoy aquí para escucharte
Si algo de lo que has leído ha conectado contigo, quizá no sea casualidad. A veces dar el primer paso empieza simplemente por escribir y poner en palabras lo que está ocurriendo.
Pedir ayuda también es una forma de cuidarte, estoy aquí para acompañarte.

